Eva Quintero: “Tenemos que transmitir valores que ayuden a hacer mejores personas”

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEva Quintero estudia tercero de Derecho en la Universidad de La Laguna. Sin embargo, más allá del mundo de las leyes y códigos civiles y penales su gran afición es el baloncesto. Empezó a jugar cuando tenía 13 años, en el Valle Arautapala, en la categoría Infantil. Ese mismo año fue convocada con la selección canaria para jugar los Campeonatos de España por Autonomías en los que el combinado regional finalizó en segunda plaza. Luego fichó y jugó dos años de cadete en las filas del Nuryana de La Laguna. En su primer año como junior vistió la camiseta del CB Isla de Tenerife, y con 16 años tuvo la oportunidad de debutar en Liga Femenina 2. En su segundo año junior, fichó por el Uni Tenerife entrenando con las jugadoras del primer equipo y jugando algún partido. Cuando pasó a senior, volvió al Isla de Tenerife, donde acabó su etapa como jugadora. Desde hace algunos años pertenece al equipo de entrenadores del CB San Isidro.

Actualmente estás muy implicada en el grupo de entrenadores del CB San Isidro. Tú y tu hermana Isabel ponen la nota femenina a este equipo de coaches que tan bien están trabajando en el club. ¿Qué destacarías de esta plantilla?

Somos un grupo joven con muchas ganas de aprender y hacer las cosas bien. La relación es buena, no sólo dentro de las canchas sino también fuera, y eso hace que día a día tengamos más confianza e ilusión para conseguir los objetivos. Junto con los veteranos que hay en el Club, trabajamos para enseñarle a los niños y niñas el baloncesto de la mejor manera posible, y cuando les vemos la cara de felicidad practicando este deporte, es una satisfacción difícil de explicar. Mi hermana y yo luchamos para que las niñas se vean igual de identificadas con el baloncesto, es una labor complicada, pero no imposible, el resto de entrenadores nos apoyan y ayudan día tras día y eso hace que nos sea más fácil, no quiero otro grupo de trabajo.

¿Cuál o cuáles son tus responsabilidades en el organigrama del club?

Soy entrenadora del Infantil femenino, ayudante del Preminibasket femenino con Gregorio Hernández y delegada del Cadete Masculino con Juanma Hernández. Independientemente de eso, siempre que el tiempo me lo permite, intento ayudar en todo lo que el club necesite.

Los equipos femeninos son una nueva apuesta del CB San Isidro. Poco a poco se ha ido conformando una cadena de ellos. ¿Cómo valoras la participación de las niñas en ellos?

Creo que es una apuesta muy acertada. Con el trabajo diario, vemos que las niñas están cada vez más implicadas y es un paso enorme para el deporte femenino en La Orotava. Además, independientemente de las categorías, hay “buen rollo” con los chicos y eso es importante para trabajar como Club. Seguiremos luchando para crecer y completar los distintos equipos.

¿Es divertido el baloncesto desde este lado de la cancha?

Es muy divertido y emocionante, es cierto que a veces me cuesta mucho controlarme, no lo niego, hay momentos en los que siento impotencia y ganas de salir a la cancha para volver a vivir mi etapa como jugadora, pero cuando consigues la mejora y evolución de las niñas, después de días y días de entrenamientos, es un orgullo y una satisfacción personal, el claro ejemplo de que todo esfuerzo tiene su recompensa.

¿Qué crees que deben recibir los jugadores en el periodo de formación deportiva?

Dentro de este periodo, considero necesario que se eduque y forme a los jugadores no sólo deportiva, sino personalmente; tenemos que transmitirles una serie de valores que les ayuden a ser mejor persona. Aparte de entrenadores, debemos ser educadores ya que cada niña o niño pasa una gran cantidad de horas a la semana con nosotros.

¿Crees que todo eso que necesitan se les ofrece?

Bajo mi punto de vista sí se les ofrece, o por lo menos nosotros intentamos ofrecerlo de la mejor manera que sabemos y podemos, también estamos formándonos para ello.

Actualmente se está trabajando mucho en la formación social en el deporte, en especial atención a la actitud de los padres en la cancha. Si se ha tenido que reforzar en este aspecto es porque algo no está funcionando, a tu juicio ¿qué crees que es lo que no funciona desde las gradas?

La idea de ganar por encima de todo hace que en ocasiones se pierdan los papeles y se falte al respeto. Los padres no son conscientes de lo que influyen en el juego y muchas veces se olvidan de animar. Los árbitros suelen ser los más afectados por estas actitudes. Creo que no se trata de saber más o menos de baloncesto, es cuestión de educación, de enseñarle a los niños a divertirse jugando.   Al igual que los jugadores y los entrenadores se forman, también veo necesario formar a los padres, creo que se está perdiendo cultura deportiva. Está claro que a todos nos gusta ganar, pero ese no es el objetivo, es la consecuencia de hacer las cosas bien.

¿Cuál es la actitud de los jugadores respecto a todo esto? (al tema de las desautorizaciones desde la grada, los insultos, las descalificaciones, etc)

Creo que todo jugador se ve influenciado por el ambiente de la grada. Particularmente mi equipo no se ve afectado por eso, intento que las jugadoras se olviden del exterior, se centren en el partido y únicamente me escuchen a mí. Sé que es difícil, hay partidos con bastante tensión, y además, en la mayoría de pabellones la grada está muy cerca de la cancha, y es complicado controlar a cada padre, pero trato de evitar que les afecte y mantenerlas concentradas.

¿Y la actitud deportiva, en la cancha, de los jugadores y jugadoras del Sani?

Por lo general suele ser bastante buena. Siempre hay casos y circunstancias del partido que hacen que les salga un mal gesto o una contestación fuera de lugar, es normal, pero intentamos corregirlo enseguida.

¿Crees que se motiva bien?

En mi opinión sí, aunque seguro que se puede mejorar, además, es cierto que no todos necesitan la misma motivación y quizás sea, para mí, la labor más complicada como entrenadora. A pesar de eso, intento buscar los mejores ejercicios y hacer mis entrenamientos lo más dinámicos que pueda, enganchar cada día a mis jugadoras.

¿Qué has aprendido en este periodo de entrenadora?

A vivir el baloncesto de otra manera, a valorar el trabajo, la entrega, el compromiso y el esfuerzo, además de lo mucho que me ha ayudado a crecer personalmente. Todo es muy fácil visto desde fuera.

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